lunes, 28 de marzo de 2016

¿Qué quieres de mi?

Se fue y vuelvo a respirar, pasamos de la ansiedad y los nervios al vació y el arrepentimiento. Se fue y con ella se van mis ganas de amar. Cuando la tengo delante es como sino fuera a marcharse jamás, olvido que solo serán unas horas y que después pueden pasar semanas, meses o años. Esa falsa sensación que tengo cuando estamos juntos hace que no me tire a la piscina, que no me la coma a besos y le diga lo que de verdad quiero. Y es cuando te pierdo, cuando reacciono y te beso, sin importarme el momento, porque ya solo importas tu y tu boca y no tengo nada más que perder que eso. Porque no sabes lo que me pesa dejarte escapar una y otra vez sin al menos intentarlo.

Pero no me atrevo. No, porque me has enseñado que cuanto más te de, menos quieres, no consigo olvidarme de cuando te lo dí todo y me quede sin nada y tengo miedo, miedo de que vuelva a pasar lo mismo de darte tanto que te vuelvas a ir y quizás no volver.

Y así seguimos en un mar de dudas, jugando a ser novios por un día, para que después todo vuelva a la normalidad. Nos buscamos el uno al otro pero no somos valientes, no nos atrevemos a decir lo que sentimos, porque quizá, en el momento no lo sepamos, porque es muy complicado, porque lo que sentíamos antes era tan fuerte que ahora, años después, es difícil que se equipare con tan solo unas horas cada demasiado tiempo.



No hay comentarios:

Publicar un comentario