martes, 23 de octubre de 2012

Son escasos los que están lo suficientemente locos como para llevar a cabo sus sueños, la sociedad les suele hacer pagar su originalidad. La sociedad es timorata y envidiosa, ¿pero es ése motivo suficiente para renunciar? ¿No es una verdadera razón de ser el zarandear los tópicos, el destrozar las certidumbres? 
                                                                           

Marc Levy

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