Un verano sin playa, es como una vida sin amar, como un bosque sin arboles, como un árbol sin hojas, como una navidad sin regalos, como un carnaval sin disfraz, como una helado sin azúcar, como un mar de agua dulce...
Pasan los días y aquí sigo esperando ese aire fresco de otros años, que me empuje a salir de aquí en busca del Mediterráneo, en busca de mi alegría. Quizás sean los años o tal vez la falta de un lugar que me ilusione o de alguien que me acompañe, pero no importa se que pronto volverá ese acalorado impulso, esa inspiración veraniega que me llevara hasta al mar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario