Y de repente vuelve, así
sin avisar y me llena de alegría, es el espíritu del verano, que
entra y sale cuando quiere y me guiá durante un tiempo en el que soy
enormemente feliz. Ha aparecido en una playita del mar menor,
mientras paseaba de madrugada, a lo lejos escuche el sonido de una
guitarra, fui hacia allí y me senté en la arena, en ese momento una
chica empezó a cantar y fue allí entre la luz de las estrellas, el
sonido de la danza del mar y aquel canto de ángel. No necesitaba mas,
mi corazón se aceleraba, mis ojos brillaban, sentía que debía
estar allí.
Y Así son y serán todos
mis veranos tirado en la playa de noche y de día, leyendo un libro,
escribiendo, mirando el sol, la luna o las estrellas. Sin pasar por
casa, sin deshacer la maleta, rulando de playa en playa guiado por
esa inspiración de la que estoy enamorado.
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